sábado, 9 de mayo de 2015

Sin Ecos Capítulo I



Sin ecos
CAPITULO I
RUMORES Y GRITOS

Amelia estaba sentada en su lugar favorito del jardín, como siempre ensimismada en el golpeteo de las gotas en la fuente, pero esta tarde algo la tiene tensa, cualquier brisa o movimiento fuera de lo usual la ponen alerta, como si algún peligro oscuro estuviera esperando el menor descuido para atacar.

      –  Madame – sonó la tímida voz de Louise.
      – Oh mon Dieu – contestó la dulce voz de Amelia – ¡No me asustes así! Recuerda que hoy amanecí con los nervios destrozados.
      – Y yo también con tanto grito en el centro del pueblo ¿quién no? – se consolaba Louise mientras le tendía  la mano a la joven noble de ojos plomos.

Las dos avanzaron por los suaves senderos tapizados de florecillas azules que hacían juego hoy con el faldón de Amelia, una joven alta y delgada de cabellos castaños distribuidos en bucles alrededor de su dulce rostro de quinceañera, llevaba hoy también una sombrilla de encajes azules entre sus delicados dedos, Louise a su lado se veía más simple, llevaba un sencillo atuendo plomo y encima su delantal blanco que olvidó quitarse cuando madame la mandó a traer a su joven hija, antes de que se resfríe o algo peor, le dijo. Por fin llegaron al pasillo principal de la casona, amplio y amenazante, al menos eso creía Amelia, nunca le había gustado, aún cuando era niña y sus ojos podían recorrer los espacios, este viejo pasillo la atormentaba con espectros y sombras evasivas, y hoy, bueno hoy era otra historia.

       –  ¡Amelia! – se escuchó fuerte la voz algo chillona de su madre.

Amelia se asusto nuevamente y  golpeó con la punta de la sombrilla una mesita donde guardaban las cartas que llegaban a la villa, en vano trato de corregir el error, la mesita cayó seguida de un golpe seco, su madre  molesta apareció por el pasillo, estaba disgustada por la mala noche que todos pasaron, las protestas y reuniones en el centro del pueblo estaban alarmando a todos, - ¡tanta política, es un fastidio! – repetía toda la mañana.

A decir verdad este problema rebasaba el pobre concepto de los pobladores, esto venia de la misma capital y como una fina línea de pólvora  estaba dispuesta a estallar, el hambre y los maltratos hacia el pueblo francés en 1789 habían generado un descontento tal contra sus gobernantes que varios grupos se organizaron en protestas y marchas que terminaron en disturbios donde se pedían las cabezas de los nobles y de la propia reina: María Antonieta. El pensar en estos eventos tenía tan tensa a Amelia que a pesar de ser ciega desde sus 5 años, había aprendido a moverse con mucha gracia y cuidado, pero hoy se lamentaba por la caída de la mesita y de las cartas, que con tanto cariño leía Louise para ella, las cartas de su padre, que  fue llamado a cumplir sus funciones en Paris a cambio de una nueva propiedad para completar la dote de su hija.

   –¿Dote? – Suspiraba Amelia – ella solo deseaba que su padre estuviera a su lado, que le contara historias de Paris, de sus palacios y jardines y la bella música que los rodeaba, en cambio tenía el alma quebrada por su ausencia y ahora la atormentaba el regaño que iba a recibir de su madre.

CONTNUARA...

14 comentarios:

  1. Muy lindo comienzo, y me gusta la idea de que el personaje ciego sea la protagonista (creo que hasta ahora es el primer relato de la ronda que leo que hace eso). Sólo te aconsejaría que usaras más puntos seguidos para hacer que la lectura sea más pausada porque la acción es más bien tranquila y creo que un ritmo más lento le iría mejor.

    Voy a estar pendiente de las continuaciones, el año que elegiste es muy interesante!

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    1. Muchas gracias, agradezco la lectura y tu comentario, tomaré en cuenta tus recomendaciones
      besos

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  2. A mi también me encantar escribir historias. Intesante que le pasará a Amelia seguiremos leyendo a ver que pasa.. jeje voy a seguirte desde google asi puedo ir leyendo la historia. Bss

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  3. Hola guapaaa! Ya estoy por aquí ^^ Me ha gustado mucho el comienzo. No me esperaba que Amelia fuese ciega ^^ Por sus movimientos no lo parecía ^^
    Y pienso lo mismo que Denise. Creo que hay frases demasiado largas. Para próximos capítulos estaría bien que utilizaras frases no tan largas.
    El resto me ha encantado ^^
    Un besazooooo :)

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    1. Gracias por el consejo, me parecío que tener una protagonista ciega le daría otro toque a la historia , que bueno que te gustara
      besos

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  4. Una historia que pinta más que interesante. Tanto la época en que está narrada, su protagonista y sus temas sociales tienen enganche.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias, te espero para el próximo capítulo,
      saludos

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  5. Hola!! Me gusta mucho el comienzo de la historia, me parece muy valiente que la protagonista sea ciega. Estoy deseando seguir leyendo. Un saludo!!!

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  6. Hola Maite, muy buen comienzo.
    Me gusta mucho que Amelia sea el personaje ciego y tengo muchas ganas de leer el segundo. Un saludo.

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    1. Gracias por darte una vueltita por mi blog y leer la historia,
      besos

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  7. Empieza genial ^^
    Me iré pasando a ver como continua
    Te sigo^^
    Un beso :)

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