martes, 17 de enero de 2012

tres relatos cortos de amor



Presencia
Su presencia parecía desvanecerse, pero Camila aún podía sentir su esencia, que tortura y que encanto a la vez, como olvidar cuando su amor igual que un fantasma la persigue, día y noche, aun puede ver detrás de las cortinas cuando él se escondía para sorprenderla, vaporosas siluetas le recuerdan como latía su corazón cuando él llegaba , porque se fue cuando ella decidió darlo todo , tal vez ella fue muy egoísta , simplemente tenia miedo y no quería arriesgarse más, y ahora parada detrás del ventanal contemplaba la armonía de la vida y se arrepentía por olvidarse de dar todo lo que ella era para envolverlo en su alma por una vez aunque sea recordar ser uno, pero él no esta y ella volvió a sentarse en el solitario sofá vació y frió sin él


SUS BRAZOS
El frío arreciaba, amenazaba el cielo con dejar caer pequeño copitos de nieve, él respiro el aire frío mientras preparaba su ropa, ella aún dormía, que bonita se veía tan serena y dulce, él dejo de vacilar y se apresuro, bajo a desayunar un delicioso café que lo lleno con su aroma, ya no sentía más frío por que ella lo envolvió en sus brazos, y él por primera vez deseaba quedarse a su lado todo el tiempo, parar el reloj y detener la vida para tenerla así nada más para él, ella lo beso y el regreso a la realidad , el mundo empezó a moverse de nuevo, nuevamente un beso y un adiós, volverá pronto junto a ella a sus brazos y a los besos que por fin lo hacen tan feliz.

MONOLOGO EN LA LLUVIA
Podrían llamarme una loca, tal vez, pero aún así quiero seguir corriendo como una desesperada bajo la lluvia, no quiero perder su calor, que terrible ver congelar mi corazón, sino lo alcanzó, todo habrá acabado, todavía puedo sentir sus fuertes latidos en mi, las piernas empiezan a cansarse, se niegan a correr mas, mi aliento cada vez mas pesado  me impide ver al frente, ¿Dónde está? Acaso era una ilusión de mi perdida mente, tal vez equivoque el camino, pero no quiero dejar de correr, aunque solo sea para decirle adiós mientras le pido perdón, pero al fin entre brumas caigo de rodillas, ya no me queda mas fuerza, simplemente ya no puedo continuar, me pongo a gritar en la lluvia esperando que me escuche y regrese, pero aún sigo sola, como una loca mas en la lluvia.

1 comentario:

  1. Hola Maite, gusto de leerte nuevamente.
    Besos cariños y mimos para ti

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